viernes, 11 de noviembre de 2016

"I'm the female rebel"

Cuando púber yo era fan de las revistas, sobre todo de la Seventeen, en cambio a la tú la encontraba muy forzada y  para qué decir la Miss 17, la Cosmopolitan me causaba un poco de pudor . En fin, cuando las hojeaba encontraba demasiado bacán y lindas a las niñas de las fotos, sus cuerpos eran muy bellos y tonificados y yo creí que de verdad la gente naturalmente era así y quería ser así pero hasta hace muy poco me di cuenta que nadie tiene esa curva de cintura y que el hoyito entre las piernas muy poca gente lo tiene.

Con  un poco de pena admito que yo de verdad quise ser así pero entre que odiaba a toda costa privarme de alimento y también someterme a hacer ejercicio nada más por una presión externa de verme DECENTE porque sí, ese adjetivo pasaba por mi cabeza.  También me daba flojera y la verdad es que la comida es muy rica por lo que toda mi adolescencia me sentí como un monstruo de la gordura porque mi talla no era como la de las demás niñas de mi edad cuando en realidad yo era normal.


Luego me dio una crisis existencial porque yo no era talla S pero tampoco era Extra Linda, tenía las caderas anchas pero no suficientes curvas como para encajar en ese concepto, entonces de nuevo no entendía qué mierda ¿Mi cuerpo no era real? O ¿mis expectativas eran las irreales? El tiempo me fue enseñando que era más por los segundo, pero creo que cuesta mucho aceptarse y quererse, sobre todo cuando pequeñas estrías van rodeando tus caderas o la celulitis se te asoma por debajo del short y cuando cada vez que intentas aceptar tu cuerpo y no sé, te dejas de depilar las piernas o las axilas por ejemplo, la necesidad de sentirte ACEPTADA y DESEADA te embarra la mente, cuando en verdad la única que se debe amar y aceptar eres tú y de ahí irradias amor a todo lo demás, a cada persona y cada cosa que ames

A todo esto de mi crisis de identidad con respecto a la percepción de mi cuerpo, comencé a cuestionarme cosas como el vello femenino y al indagar, me enteré que la primera vez que una mujer había salido depilada en un medio masivo fue en una revista de modas, la Harpers Bazaar en 1914 con una modelo con las axilas completamente sin pelos. Se infiere que a partir de esto surgió todo el negocio de los productos para depilarse porque así nos utilizan las marcas, nos hacen sentir asquerosas por ser como somos y por ejemplo, en el caso de la ropa del retail, ciertamente los beneficiados con que la gente sea talla mínima son ellos, porque ocupan menos tela y ganan más plata al vender ropa.

 Esto confirma a algo que he percibido en muchas ocasiones a lo largo de mis años de vida, he conocido muchas mujeres diferentes y al hablar de corazón a corazón en todas coincide el sentimiento de “no soy lo suficientemente bonita”  al mismo tiempo que he presenciado detestables discusiones entre mujeres delgadas y otras más “””rellenitas”””, (podría hablar 100 años de que no existen palabras políticamente correctas para hablar de gente no flaca) diciendo que “es mejor tener de donde agarrar”, que las mujeres “REALES” tiene curvas, que si teni poto y pechugas y “”eres gorda””, no vale y honestamente me descompone, ¿ de qué mierda están hablando? de verdad que nos cagaron la cabeza a todas. Me hace pensar que Veet, Dove, Avon, Petrizzio, Maybelline y todas las marcas lo lograron: gracias por hacernos sentir como el hoyo y tapar nuestro odio menospreciando los cuerpos diferentes al nuestro y olvidarlo mientras compramos cremas y gillettes.

Por eso llegué a la conclusión de que la rebeldía más grande hoy en día es la de amarte a ti misma pero en serio AMARTE, no solo esos días cuando tu piel no tiene granos, estás más depilada que un delfín o tu pelo no está sucio. Suena demasiado cliché y lo sé peor creo que todos los clichés aunque sean muy cursis tienen una cuota de verdad. Hay que ser realista con una misma y no solo no querer ser la más flaca, linda, inteligente o chistosa sino que sólo tú porque “todos las demás formas de ser están ocupadas” y la volá. Por eso, mi llamado es a amarse y a amarnos entre todas no a lo Dove ni a lo Victoria’s Secret, sino realmente y decirnos cumplidos entre nosotras, tirarnos para arriba, cerrar el círculo de la envidia y aceptar nuestros cuerpos como la maravilla que son y somos. 



3 comentarios:

  1. Realmente me gustó lo que escribiste... si vivieramos en un mundo sin esas cosas me pregunto si nos sentiremos todos inseguros con nuestra apariencia...

    Pero bueno, hay veces que uno llega a un punto en que ni vale amarse a si mismo, porque todos moriremos en algun momento :D terminaremos pudriendonos en un cajon o una bolsa de basura (quien sabe, incluso en una zanja tal vez) o cremados
    Asi que a veces este tipo de cosas sobre la belleza y cuanta poca o mucha carne tengamos no vale la pena, porque la verdad con el tiempo la apariencia no lo es todo (a menos que vivas de eso claro)

    Oh si, yo y mis comentarios negativos jaja espero que no te haya ofendido lo que escribi... en cierto modo o-o

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  2. Hola linda!
    Me ha encantado tu entrada, me sentí identificada con lo que escribiste. Yo hasta el día de hoy vivo con crisis existenciales sobre mi cuerpo, si bien ya no son seguidas como antes , no falta el instante en que detesto no ser tan curvilinea o delgada como otras chicas.
    Es complejo aprender a quererse y aceptarse, pero es un proceso que se puede lograr, poco a poco. Un beso enorme linda y no sabes cuanto me ha gustado tu blog <3 Me quedo por aquí

    Besos <3

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  3. Hola! cambié el link de mi blog y no sé a cuantos les estará llegando mis entradas! Please seguidme aquí!
    http://dollytabjd.blogspot.com.es/

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