domingo, 22 de enero de 2017

La vida hater: un manifiesto

A lo largo de mis últimos años de vida, mucha gente me ha preguntado por qué y cuándo me puse tan hater, como si a ell-s nunca les hubiese cargo algo, en fin, daré la respuesta ahora.

Me puse demasiado hater cuando me di cuenta que la gente era demasiado imbécil y que prácticamente no podía alejarme tanto como quisiera. Si quería cumplir algunas de las metas que tenía en mi vida (obvio que casarme y tener cuarenta hijos) tenía que hacerlas viviendo en la sociedad y no como ermitaña en la tundra como Dicaprio en The Revenant aunque a esta altura entenderán que es mi máximo sueño.

A medida que fui creciendo me fui percatando que la gente pensaba y hacía puras estupideces, que su inconsecuencia era enorme con respecto a lo que hablan y hacen, también cosas producto de su simple condición humana como meter ruido con la boca al comer las que me provocan un desprecio peor que el que siento por el pisco.


Esto se acompañó de que cada cosa que hacía era foco de atención de bastantes personas debido a motivos que desconozco hasta el día de hoy. Por ejemplo, cuando tuve total libertad con respecto a mi ropa comencé a vestirme distinta a mis compañer-s, de forma inconciente y tod-s me molestaban y me decían “ay que altern” “ai que hípster” o se reían de mis prendas y ahora su máxima aspiración es ser alternativ-, qué lata. Después empecé a ser vegetariana, much-s me juzgaron y acosaron con preguntas imbéciles como si ell-s me fueran a hacer desayuno, almuerzo y once sin carne. Excepto mis padres que aguantaron mi arranque de hipismo anti sistema amante de los animales. Un poco antes había retomado el dibujo pero como que sentía en mi interior que quería hacer otras cosas y que ya no quería copiar la realidad porque lo encontraba fome y a nadie le gustaban mis dibujos y yo como “Ok no cachai nada de la abstracción baby” y después está toda esta agrupación de neandertales pintando mandalas y creyéndose súper distint-s. Luego, me dio por dejar de ver televisión y todos me hueviaban con ser antisistema y después ¿quiénes andaban con ese parchecito de “apaga la tele, prende tu vida? Ell-s mism-s. Esa es mi historia de cuándo fui influencer antes de que fuese una ocupación y cómo me di cuenta de la inconsecuencia de las personas a temprana edad.


Producto de mi resentimiento y ganas de purificar mi alma, decidí crear este blog. También me di cuenta de que eran demasiado manipulables y poco críticos, la manera en que asimilan todo lo que les venden es impresionante. Gente sin capacidad de emitir juicio y que se deja llevar por lo que los demás piensan aunque en el fondo sepan que está mal y quieren ser ell-s mism-s. 

Hay algo más penoso? Lo dudo y me da más pena aun que no se dan cuenta de eso y que es muy cómodo el lugar donde están, nadie en su sano juicio querría salir de ahí porque cuando te das cuenta de lo cagado que está el mundo y tú es frustrante porque no hay salida, ahí te ponís hater con fundamentos. También hay cosas que enervan espontáneamente y de forma irracional como cuando los zorrones digan “ei” o que te cargue la gente que se da color con ir al gym, eso es ser hater picky.
Eso es a grandes rasgos, ahora adjuntaré una lista BREVE de cosas que odio:

- que digan que la fruta es postre
- la política tradicional
- gente de mi edad hablando de la dictadura con total propiedad cuando ni siquiera nacían, solo repitiendo cosas que escucharon de alguien más
- la gente que jura que su vida es interesante
- cuando la gente participa excesivamente en clases
- cuando salgo tarde de clases porque un estúpido se quedo haciendo preguntas
- la gente que se da color por escribir y no escriben mejor que Isabel Allende, a quién odian.
-la gente que se graba cantando y lo sube a ig, a menos que seai Sia
- la gente lenta ctmmmmm
-la gente excesivamente cariñosa
-Beyoncé. Me carga ella hasta el punto que no tengo que recurrir a su color de piel para insultarla, de hecho no me importa. Esto es personal. Me carga que use el feminismo como estrategia de marketing cuando en verdad lo que menos necesita ese movimiento es venderse y ser parte de una de las industrias que nos oprime como mujeres. Aun asi, entiendo que ella es una referente súper poderosa e importante para las mujeres afroamericanas en USA y que expande el feminismo a través de sus canciones pero de forma muy básica. No se necesitan más feministas de cartón a estas alturas.

- la gente que se alumbra por tener trastornos mentales ctm esa wea me enerva el alma, hace que se me caiga el útero, me sube la presión y me dan derrames en el ojo. Cuando van a entender que con eso no se juega, no es un chiste tener depresión, bipolaridad o esquizofrenia, por qué mierda lo ocupai para hacerte el interesante? No me interesa que te subieran las dosis, que ahora vay al psiquiatra y no al psicólogo. Si de verdad tuvieras problemas mentales no estarías hablando con esa liviandad.
- la gente que cuestiona mucho a los veganos y vegetarianos, como si les tuviera que hacer almuerzo desayuno y once. La única vez que a los omnívoros qlos les importan las plantas y las proteínas es para molestar a los que no comen animales.
- la gente alumbrada con todo. La marihuana, lo que lee, lo que dibuja. Weon dónde está tu sentido dela privacidad por la chucha. No le importai a nadie, nadie te conoce.Basta.
- la gente oportunista con las modas. Onda si esta de moda no sé, cortarse el pelo melena, son los primeros en hacerlo. Por qué chucha no tenis identidad?
- la gente que por dibujar o pintar se da color
- la gente que se las compra a los "artistas de redes sociales"
- gente cegada por la heteronorma.hasta el punto de ni siquiera cachan qué tan cagados están
- los hombres heterosexuales básicos inferiores que creen que el feminismo es una tontera y dicen "feminazi" comola weá mas ocurrente del mundo
-el olor a cítrico en las manos después de comer naranja o mandarina


4 comentarios:

  1. Lo del citrico en la manos me indigna, altera, ofende y agrede.

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  2. +1 a toda esa lista, sumándole a los "hipsters" que se llaman asi mismos hipsters, ESO NO TIENE NINGÚN SENTIDO (viva el blog de la fruna)

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  3. que digan que la fruta es un postre aaaaaaaaaaaaaaaaaaah, que rabia esa weá jaja. Es como cuando tengo hambre y mi mamá me dice que coma fruta.

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  4. No se como llegué acá no te conozco, pero gracias.

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